“Sirita”

Llega un momento en la vida de toda persona-que-pasa-demasiado-tiempo-en-casa en el cual, inevitablemente, esa persona empieza a hablar con las plantas. No me refiero a cualquier tipo de planta sino más bien a esas cuyo único fin es adornar, alegrar, ornamentar nuestro entorno y ayudarnos así a ver nuestro día a día un poco más bonito. Por supuesto, todo esto viene a que yo misma he llegado a ese punto: el de hablar con las plantas como si fueran seres humanos, es más, como si fueran seres humanos de esos (escasos) que escuchan cuando se les habla.

Todo empezó la semana pasada, mientras hacía la compra a la Hora Maldita (las 20:30 de la tarde de un viernes) en un abarrotado supermercado lleno de carritos hasta los topes, charcos de vino en el suelo y padres con niños, todos ellos desquiciados ante la perspectiva de un finde entero para hacer el bárbaro. Cuando estaba cogiendo las últimas cuatro cosas en la esquilmada zona de frutas y verduras, eché una ojeada a todo el estante de brócolis y vi que no había ni un solo ejemplar digno de ser intercambiado por dinero. Entonces me sorprendí a mí misma pensando: “Qué brócolis más chuchurrios… Se parecen a mis plantas…”.

A mis pobres plantas, debería haber pensado.

Porque, en efecto, cualquier verdura tiene mejor aspecto del que tenían entonces mis cuatro escuchumizadas plantas. Y con cualquier verdura, me refiero a cualquier verdura: las que están refrigeradas, congeladas, incluso las que están cocinadas, y me atrevería a decir que también las que están digeridas por animales de cuatro estómagos.

El caso es que decidí poner punto final a la lamentable situación de mis vegetales domésticos y esa misma semana les compré macetas más grandes, conseguí tierra de esa de la buena, las trasplanté, empecé a regarlas regularmente y a felicitarlas personalmente por sus progresos. ¡Ah! Y les puse nombre: todas se llaman Sira.

Y la verdad es que la cosa marcha bien, en general, aunque tengo que reconocer que he visto ejemplares más saludables, más coloridos, con muchas más flores (o con alguna, al menos) que crecen lozanas en sus tiestos y me acechan desde cada balcón o repisa. Aun así, me siento muy orgullosa de que, día tras día, mis plantas agradezcan las atenciones que Pipeke y yo les brindamos (porque, por supuesto, en esto del cuidado de plantas me he buscado una ayudante), teniendo cada vez más pinta de plantas y menos de excremento de bovino.

Todas, menos una.

Sirita, la planta que nos tiene en ascuas.

Este pobre despojo vegetal es Sirita.

Sirita nos tiene en ascuas. Aquel viernes, el que comencé a empatizar con el mundo de los vegetales ornamentales, le pedí perdón expresamente y la saqué del pocillo en el que el inclemente personal de Ikea la había plantado para replantarla en una espaciosa maceta morada. Luego, la coloqué cerca de una ventana, junto a sus hermanas mayores. Aquel día, pareció agradecerlo: juraría que la escuché respirar aliviada a través del palitroque que queda de ella, y casi puedo asegurar que vi cómo sus raicitas se estiraban por la tierra.

Pero a día de hoy, y ya ha pasado una semana, la pobre Sirita tiene esta pinta. Algunas de sus partes están absolutamente difuntas, y de eso no me cabe la menor duda. Pero otras zonas siguen teniendo pinta de estar vivas, y eso es lo que me hace no tirar a la pobre Sirita al cubo de la basura. Eso, y un sentimiento de culpa que no puedo evitar que me invada cuando la miro… una voz que me dice “tú sabías que ese pocillo no era suficiente para ella, y no hiciste nada por evitarlo. ¡Ahora es demasiado tarde!”. Tampoco ayuda mucho Pipeke, que cada vez que riega a Sirita grita, señalándola “¡u paaaallo, u paaaallo…!” (“Un palo, un palo!“), en lugar del habitual “¡U paaatash!” (“¡Una planta!“) que exclama cada vez que ve a las otras plantas o a cualquier otro vegetal digno.

Por lo que en estas estamos: regando, ventilando, dejando que el sol entre en nuestro salón y revitalice a las Siras mayores, y esperando a observar en Sirita alguna señal de que se ha recuperado. Y digo observar porque, sí, he empezado a hablar con las plantas… pero, por suerte, todavía no estoy en el punto en el que ellas me contestan.

Al menos, de momento.

Por cierto, como para Pipeke y para mí está suponiendo todo un reto el sacar adelante a ese pobre hierbajo, sería genial que tod@s l@s que entendéis algo de vida vegetal nos contéis aquello que os parezca que puede ayudar a Sirita a salir de esta profunda crisis, cualquier consejo o aviso que se os ocurra. Nuestra pequeña familia verde os lo agradecerá toda la vida 🙂

11 Comentarios

  1. Nuri

    Ánimo con Sirita chicas! La verdad es que la jardinería no es lo mío, pero en mi jardín hay 2 plantas que sobreviven a mi falta de habilidad, una increíble verbena que cuando parece que no da para más misteriosamente resucita cada final de primavera alegrando el jardín y otra que me regalaron cuando nació Aroa que parece totalmente autosuficiente. Otro enigma de mi jardín son 3 cactus gigantes que se han adaptado de maravilla al clima de Galicia. Así qué ya ves, consejos puedo dar pocos, yo opto por plantas resistentes y poco exigentes, por su bien y por el mío 🙂 Un besazo!

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    • Blan

      La primavera es lo que tiene, resucita a los agonizantes! En la casa de San Martiño salen flores super bonitas todas las primaveras, y la verdad es q mola salir a ver qué sorpresas depara el jardín así en plan espontáneo…
      Aparte, la peque trajo una planta de un invernadero al que fue de excursión con la guarde, y me sentiría tan culpable si palmara… jeje, por suerte esa es de las que va aguantando el tipo en la repisa de la ventana 😛

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    • Blan

      Jajaj uy uyyyy pues en el momento de la foto no (sale un poco oscurecida)… pero ahora mismo me parece que sí que la tengo sumergida! Mmm… socorro… xD

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  2. Mady

    J jajaja, ojalá sobreviva Sirita, yo no tengo un don para las plantas, mi suegra es flipante el vergel que tiene, me las revive, me las da…y no hay manera…bisous!

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  3. El cielo por el tejado

    Pues me uno a la apreciación de exceso de riego… 😉 y además te cuento que a mi a veces me ha funcionado cambiarlas de sitio o sacarlas al exterior (esto ya tu verás que temperaturas tienes en tu casa) a lo mejor le falta o le sobra luz… También estaría bien que supieras qué tipo de planta es para buscar sus cuidados en alguna guia?? :))) jajjajaja!! bueno, lo importante es la intención! un besito para ti y suerte para sirita!!

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    • Blan

      Jaja, sí sí, ya he intentado quitarle agua a la pobre y ahora está semiseca… la tierra y la plantita ¬¬ pero bueno, veremos como avanza la cosa! Esta pobrecilla y las dos de al lado, son de las de Ikea “de toda la vida”. Las tipiquísimas, las que te ponen en la puerta de salida para que las pilles obedeciendo el último coletazo del ansia consumista que a todo ser humano asalta en Ikea… y son fáciles de cuidar: regar poco, poner donde no haya luz directa pero tampoco tinieblas… en fin, básico de todo. La otra, la que trajo Pipeke del invernadero, la verdad es que ni sé qué planta es. El único dato que tengo es que es de exterior y la tengo en la única repisa de ventana apta… le da el sol un ratito al día y poco más, y se la ve feliz.
      En fin… veremos si desencharcándola se le pasan los males… ;P

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      • Stormy

        Every so often I check the net for things to see what is out there about me. Its amazing what folks can find out about you if they try. First rule I go by is if its something you do&n7821#;t want known don’t put it on the internet. Its worked well for me. Not that I have a lot of skeletons in my closet.

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  4. María

    Bufff, no puedo ayudarte con Sirita porque se me mueren hasta las flores de plástico!! Soy un desastre total con las plantas, las riego poco, o demasiado, o las canto lo que no las gusta, no sé. El caso es que seguiré de cerca los avances de Sirita, pero no muy de cerca, no vaya a ser que mi mal fario floral traspase pantallas!!

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  5. Maribel

    Jajajaja :)!!!! Me encanta Dirita y siento no poder aconsejarle, soy malísima con las plantas. Mi madre nis regaló unas flores en maceta para la terracilla d Julia y… Q llantos cuando aquello se secó y quedó hecho una pena, Sirita a su lado es una planta tropical!! 😉
    No perdáis la esperanza e irnos informando!

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