Nueva sección: #desdibujando

9

Lo sé. Lo sé. No me lo digáis. Los niños en general, y más los niños de menos de dos años, no pintan nada viendo la tele. La teoría me la sé.

Yo personalmente, desde hace unos años, odio la tele con todas mis fuerzas. Hasta hace poco, ni siquiera tenía tele. Hubo una época muy feliz en la que no sabía de qué hablaba la gente cuando me contaban cosas de los frikis de Gran Hermano o de los aún más frikis de Supervivientes, no veía los telediarios y no quería saber nada de programas de debate. Hoy en día sí que me asomo a la tele de vez en cuando, pero sigo odiando profundamente su sonido de fondo en los bares, en la casa de mis padres, en la mía, o en cualquier sitio. De hecho, pocas satisfacciones conozco comparables a la de acercarme a una tele que pega voces y proyecta destellos desde la repisa de la cocina, coger el mando, apuntarle, disparar… y disfrutar del primer segundo de silencio que inunda la habitación tras el glorioso fundido a negro.

Televisor

Como siempre, un par de párrafos y ya me he ido por las ramas. El caso es que, con la peque, muchas veces he recurrido a los dibujos animados para tener un instante de relax. Es aparcarla en la trona, ponerle delante un capítulo de Heidi, Peppa Pig, Caillou o Pocoyó y disponer de esos 10, 20 o incluso 30 minutos para hacer la cena, tender, ir al baño o vaciar el lavavajillas (sí, a eso llamo yo instante de relax desde que tengo una hija). En casa hemos caído en esa deplorable costumbre de cenar viendo los dibujos. Y oye, que sí, que está prohibidísimo que los niños de menos de 2 años vean la tele, que hay madres y padres que son capaces de hacer de todo con los peques colgando de la mochila, que hay otr@s que son capaces de entretenerlos con sabe dios qué durante esos 10 o 15 minutos que usan para hacer algo urgente, que hay incluso quien dice que nada es tan urgente como para apalancar a un bebé o darle de comer delante de una pantalla… todas esas posturas y creencias son loables, sin duda.

Pero no son las mías. Durante estos meses, en casa hemos disfrutado de esta aventura que son los dibujos animados junto a varios de sus protagonistas. Desde el pollito amarillito a Pocoyó, pasando por la Abeja Maya y Caillou, llegamos a Peppa Pig y nos quedamos tontas cuando aparece en la pantalla la casa de Mickey Mouse.

Y lo cierto es que, como dirían nuestras abuelas, “los dibujos de ahora sí que están bien hechos”… no lo dudo, pero en muchos de sus coloridos y alegres capítulos se cuelan frases, cosas, situaciones o costumbres que claman al cielo, y que, cada vez más, me hacen darle al Pause y explicarle a Pipeke: “Caillou piensa eso porque no sabe que su mamá trabaja mucho”, “Pocoyó hace eso porque no se da cuenta de que le hace daño a su amigo”, o “la madre de Peppa dice eso porque… es imbécil”.

Y básicamente, de eso va a ir esta nueva sección que acabo de inventarme, y a la que he llamado Desdibujando. Serán miniposts con barbaridades, casposidades, machismos (siemmmmmpre presentes, en toooooodas partes), ridiculeces que aparecen en esos dibujos animados gloriosos, de los que no tengo más remedio que tirar (y tiro encantada), que tienen miles y miles de cosas positivas, pero también miles negativas que no deben pasar desapercibidas.

Está de más decir que cualquier aportación que podáis hacer a esta sección, como madres o como espectadores de dibujos animados, es bien recibida. Si algún día os ofende una afimación de Maya, os cabrea una pregunta de Caillou o una respuesta de su abuela, os duele cómo trata Pocoyó a su perro o cuestionáis la actitud de Dora la exploradora, avisadme. A mí, quien me ha tocado la moral esta mañana, ha sido la madre de Peppa Pig… mañana, ella será la protagonista: tendrá el honor de inaugurar mi nueva sección.

¡Espero que os guste! 😉

9 Comentarios

  1. Paula

    olee!! espero ansiosa para estar alerta cuando me toque! lo he intentado, pero el enano pasa de la tele de todas las maneras… a no ser que sea la teletienda, que entonces se queda embobao jajaja!

    Responder
  2. Maribel

    Me encanta!!!!!!! Es q yo también recurro a los dibujos para hacer la cena y… A mi me indigna Bob Esponja, ya te contaré!!!!!? Jajajaja
    Bs 🙂

    Responder
    • Blan

      Jaja, Bob Esponja, sí! tiene una legión de detractores. Yo a Eva no se lo pongo (no le conoce tampoco todavía, pero todo llegará) pero reconozco que yo me descojonaba con él antes de ser madre… ahora seguramente lo veré desde otra perspectiva 😛
      Ya sabes, cuando le pilles en un renuncio (a Bob, digo) me cuentas! 🙂
      Muaaa

      Responder

¡Gracias por comentar!