“Educad a los niños”…

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Vuelvo al mundo bloguero tras unas jornadas de reflexión para protestar un poco (más). Hoy, mi indignación va directa a la cara de todos esos entes que celebraron ayer el Día Internacional de la Mujer con algún acto, evento, fiesta, declaración o manifestación, evidentemente no a todos (solo faltaría), sino solo a aquellos que han convertido la conmemoración de algo tan importante en un ejercicio de pura y simple ignorancia, o de pura y simple hipocresía. Que no sé qué es peor.

Y me explico. Ayer fueron muchos, desde ayuntamientos, políticos o particulares, pasando incluso por empresas o instituciones, los que se lanzaron a enviar mensajes de ánimo y apoyo a las mujeres trabajadoras de aquí y del mundo, de hoy y de siempre; a proclamar la igualdad de oportunidades para hombres y mujeres y a abogar por la lucha en pro de la equiparación de derechos laborales, humanos, sociales y todo lo demás para hombres y mujeres.

Y algunos de estos entes merecen mi más sincera enhorabuena. Y la merecen porque (y esto va para los que, a día de hoy, siguen pensando que es innecesario conmemorar un Día Internacional de la Mujer) no solo el 8 de marzo, sino todos los días del año, que son muchos, dedican su tiempo y su esfuerzo a una lucha para la que aún quedan no digo semanas, ni meses, ni años, sino siglos de constante pelea contra los ataques (porque son ataques) precisamente de instituciones, empresas, políticos, particulares y demás calaña. Que el día 8 de marzo sea el Día Internacional de la Mujer no significa que el resto de los días no lo sean, coño, no seamos simples. Significa, básicamente y a grandes rasgos, que es el día en el que se dan a conocer a gran escala los datos, las realidades, los problemas, las causas y los métodos que se están usando para esa la lucha. En resumen: es el día en el que los medios de comunicación atienden a este tema antes que a ningún otro. Y los medios mandan.

“Pues me cago en los medios”, sí, yo también, pero sí, ellos mandan: mandan y ordenan que nos guste un equipo de fútbol cuyos jugadores son unos payasos que ni conocemos, que nos indigne la conducta de nuestros campechanos representantes internacionales, o que no nos indigne tanto, que nos importe la prima de riesgo, que le tengamos manía a Francia por no sé qué de unas marionetas, que le cojamos tirria también a Venezuela (por algo parecido), que nos caguemos en Alemania pero estemos deseando ser como ellos y que tengamos penita de tal o cual conflicto bélico ahora, y de tal o cual otro dentro de un mes. Porque somos así: manipulables, y así seguiremos siendo por los siglos de los siglos.

trabajadoraPero a lo que iba, que me disperso. Los medios mandan y el Día Internacional de la Mujer se conmemora el 8 de marzo para que, en efecto, ese tema se nos meta un poco por los ojos a todos, que buena falta nos hace. Y a mí, teniendo en cuenta que los medios están ahí y hay que convivir con ellos, me parece cojonudo. Una de las mejores cosas que pueden hacer desde sus páginas o desde sus pantallas o desde sus emisoras es eso: concienciar.

Pero lo que sí que me crispa es ver cómo algunos impresentables aprovechan tal fecha como ayer y  se suben al carro ganador.

Me revienta, por ejemplo, leer manifestaciones sobre igualdad de oportunidades en webs de empresas que, por ejemplo, no contratan mujeres con hijos pequeños. Uy, pero si eso es ilegal: pues sí, es ilegal no contratar a alguien porque tiene hijos pequeños, pero algunos saben que eso es habitual en tal supermercado, en el que alegan que los turnos son sagrados, y si tu hijo se pone enfermo y no tiene quien le recoja en el cole, te jodes y sigues con tu turno sagrado y calladita y que lo cure otro mientras tú haces horas extras que no te pagan, pero que si no las haces, te vas con una patada en el culo y todo el mundo lo sabe, pero nadie, nadie, nadie lo dice (o medo é libre). Caso verídico, pero no puedo dar nombres. U otra empresa que no renueva contratos a mujeres que se quedan embarazadas. Caso verídico, pero no puedo dar nombres. Y la de más allá, que te pregunta en una entrevista con toda la jeta que puede lucir un ser humano, si tienes pensado quedarte embarazada o si tienes alguna carga familiar. Caso verídico, pero no puedo dar nombres… Y así estamos y seguiremos por los siglos de los siglos.

También me revienta escuchar a un político vender MIERDA (mis respetos y admiración por los que centran su actividad política en otra cosa, que los hay) acerca de la igualdad, o ver cómo el Facebook de un concello u otro convoca a sus ciudadanos y ciudadanas a actos en conmemoración del Día de la Mujer, cuando su partido político está al mismo tiempo fabricando cierto tipo de leyes que nos convierten en poco más que conejas parideras bajo la condescendiente o incluso aprobadora o incluso idolatrante mirada de estos mismos políticos y de estos mismos concejales y concejalas (!!!), que se ve que en la puta vida jamás tendrán una hija que se quede embarazada y no quiera tener el niño y haya de enfrentarse a la idea de abortar, que será amenizada con un montón de visitas a psiquiatras que tendrán que decir que está como una cabra para permitírselo. Porque eso somos las mujeres: u objetos sexuales y parideros, o locas de atar. Histéricas, que decían en otros (?) tiempos.

Ole los santos cojones de los políticos y concejales que ayer subieron a palcos y escenarios y leyeron discursos refritos desde sus relucientes atriles proclamando a los cuatros vientos la lucha incesante de su persona, su concello, su país y su Puto Partido en pro de la igualdad, mientras se pasan a las mujeres y sus derechos por el forro. Ole sus santos cojones, porque los tienen y muy grandes.

Y por último, podría decir mucho sobre la educación de nuestra generación. Podría decir mucho, mucho, mucho sobre lo peligrosillo que es el machismo escondido, el latente, el condescendiente, el que está pero no lo sabemos o incluso lo negamos a toda costa, ese que esconden frases que aún decimos y escuchamos, como “qué suerte tienes con tu novio, que te ayuda en casa”, o “los hombres no saben hacer eso”, o las “las mujeres sois más conscientes de esas cosas”, o “me apetecía pero no salí, porque mi novio prefería quedarse en casa”. Pero de eso ya no digo nada. Bueno, algo sí: “educad a los niños, y no será necesario aguantar a hombres (ni a mujeres) inútiles o gilipollas”, como diría Pitágoras… más o menos.

Y dejo de despotricar por hoy. Tenéis que perdonar, pero una tiene cierta tendencia a que la sangre le hierva en las venas cada vez que ve un atisbo de machismo, de hipocresía o de prepotencia. En próximos posts seguiré con mis pautas para una mudanza exitosa y os contaré cómo fueron los Carnavales por el hogar pequeneno… que aquí, por suerte, eso es lo más importante.

10 Comentarios

      • Moon

        I like Teres. Its my favorite Mexican place in Hollywood. I ha#n7&v821e;t eaten there in two years. But at that time, yes they did have some Salvadorenos working there.Do you know if they have manteca? I didn’t know people put manteca in beans back then so I never asked about it.(For those not in the know, I grew up in a manteca free household.)

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  1. Mady

    Ole con ole, me uno a tu indignación y cagoentodismo, claro que sí. Y no sólo con las mujeres, que a marido también le ponen las pilas cuando se va a su hora porque yo ando agobiada. Igualdad y conciliación cero. A educar, eso es, a educar

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    • Blan

      Tal cual. Estamos educando en nuestras casas a los jefazos (y jefazas) del mañana… esforcémonos y crucemos los dedos porque no sean tan hijosdeputa como lo son algunos hoy en día…

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  2. Paula

    Bueno Blan…estoy en la biblio y no me he puesto en pie a aplaudir por aquello de que no me echen, que todavía me queda unos meses… educar, educar y educar conscientemente. No hay otra.

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