Mi “Carta Blanca”

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SSLM. Obviando el año que viví encima de una ilustre chocolatería, y también el año siguiente, en el que me alimenté de lasañas y pizzas congeladas, puede decirse que casi siempre he sido una persona con una alimentación normalilla. Aquellos fueron los primeros dos años que viví fuera de casa de mis padres. Poco a poco, la independencia y, como decimos en Galicia, “a fame negra“, fueron obligándome a hacer mis pinitos en la cocina: aprendí a hacer lentejas, albóndigas, arroz amarillo, tortilla e incluso guisos en modo avanzado como pollo a la cerveza, fideuá de berberechos o arroz caldoso…

En honor al Día de la Alimentación, que se celebra hoy 16 de octubre, os hago una sugerencia por si a nadie de la familia le apetece cocinar: es la iniciativa Restaurantes Contra el Hambre que organizan la ONG Acción contra el Hambre y la Federación Española de Hostelería para luchar contra la desnutrición infantil. En su web (aquí) podéis averiguar qué restaurantes de vuestra ciudad participan. No se me ocurre un mejor plan para la noche del viernes ;)

Y para cuando no queda más remedio que currarse el sustento en casa, os dejo con una selección de platos que a lo largo de mi vida culinaria he conseguido (o al menos intentado) hacer, a ver si os doy un par de ideas para la comida. Eso sí, ya me conocéis: no esperéis encontrar demasiadas sugerencias light!

Carta Blanca: Mis platos-estrella (y algún estrellado)

Caldo galego, es un clásico en Galicia, cómo no. Lo hice una vez, y me salió tan increíblemente peor que a mi madre, que me dio vergüenza hacerlo público. Me lo comí yo sola escondida en una esquina.

Caldo galego, es un clásico en Galicia, cómo no. Lo hice una vez, y me salió tan increíblemente peor que a mi madre, que me dio vergüenza hacerlo público. Me lo comí yo sola escondida en una esquina.

Brie (o camembert) frito con mermelada. Esto, ligero, no es. Te lo comes y vas notando los kilos acomodarse en tus cartucheras. Eso sí… cada bocado es un orgasmo.

Brie (o camembert) frito con mermelada. Esto, ligero, no es. Te lo comes y vas notando los kilos acomodarse en tus cartucheras. Eso sí… cada bocado es un orgasmo.

Provolone con salsa de tomate casera. Esto es manjar de dioses… Yo el provolone lo compro en el super y le echo especias y tomate. Por supuesto, con pan crujientito para mojar.

Provolone con salsa de tomate casera. Esto es manjar de dioses… Yo el provolone lo compro en el super y le echo especias y tomate. Por supuesto, con pan crujientito para mojar.

Las fajitas son uno de mis platos estrella: pollo en tiras y con especias, pimientos de colorines, cebolla y pa’dentro. A veces le echo un pelín de salsa de tomate casera.

Las fajitas son uno de mis platos estrella: pollo en tiras y con especias, pimientos de colorines, cebolla y pa’dentro. A veces le echo un pelín de salsa de tomate casera.

Esta fue una de las pocas veces que me atreví a hacer pescado al horno. No quiero ni acordarme… llevaba limón, patata y un refrito de miguitas de pan con no sé qué más, y pintaba bien… pero nunca un pez estuvo tan seco. Desde entonces, salmón, filetes de merluza y poco más.

Esta fue una de las pocas veces que me atreví a hacer pescado al horno. No quiero ni acordarme… llevaba limón, patata y un refrito de miguitas de pan con no sé qué más, y pintaba bien… pero nunca un pez estuvo tan seco. Desde entonces, salmón, filetes de merluza y poco más.

Lasaña de espinacas con gambitas y bechamel (ya os avisé de que en esta casa, dieta más bien poca, je). Da un curro que flipas, pero está tremenda.

Lasaña de espinacas con gambitas y bechamel (ya os avisé de que en esta casa, dieta más bien poca, je). Da un curro que flipas, pero está tremenda.

Pizza de champis y bacon. Hecha por mí, claro… al menos “lo de arriba”. La masa la compro hecha y le voy poniendo cositas. Para la última, cogí ideas del post de Beatriz Hervás (este). Está súper rica, mil veces más que las congeladas…

Pizza de champis y bacon. Hecha por mí, claro… al menos “lo de arriba”. La masa la compro hecha y le voy poniendo cositas. Para la última, cogí ideas del post de Beatriz Hervás (este). Está súper rica, mil veces más que las congeladas…

No hay nada más rico que una tortilla de patatas con pementos de Padrón. Ya sabéis lo que dice el dicho… uns pican, outros non. Los de la huerta de mi madre, en concreto, llevan el dicho al extremo: unos pican, otros pueden matarte (pero la mayoría están impresionantes de ricos).

No hay nada más rico que una tortilla de patatas con pementos de Padrón. Ya sabéis lo que dice el dicho… uns pican, outros non. Los de la huerta de mi madre, en concreto, llevan el dicho al extremo: unos pican, otros pueden matarte (pero la mayoría están impresionantes de ricos).

Mezcolanza de calabacín, jamón y arroz blanco. Ya os conté en otro post (este) cómo hacía la Mezcolanza, esta es solo una versión, pero las posibilidades son infinitas, según lo que haya en la nevera a punto de caducar.

Mezcolanza de calabacín, jamón y arroz blanco. Ya os conté en otro post (este) cómo hacía la Mezcolanza, esta es solo una versión, pero las posibilidades son infinitas, según lo que haya en la nevera a punto de caducar.

Mucho light no comemos, pero eso no quiere decir, ni mucho menos, que comamos como cerditos todos los días… De hecho, siempre cenamos ensalada. Esta lleva pollo crujiente, tomates de la huerta de mi madre, queso feta y lechugas.

Mucho light no comemos, pero eso no quiere decir, ni mucho menos, que comamos como cerditos todos los días… De hecho, siempre cenamos ensalada. Esta lleva pollo crujiente, tomates de la huerta de mi madre, queso feta y lechugas.

La ensalada de pasta es un clasicazo que, para ser sincera, me ha aburrido un poco: pasta, huevo cocido, atún y un bote de ensalada china.

La ensalada de pasta es un clasicazo que, para ser sincera, me ha aburrido un poco: pasta, huevo cocido, atún y un bote de ensalada china.

Miniensalada de tomate y ventresca de atún del Dia (sorprendentemente buena, por cierto). Con sal, vinagre, un ajo súuuuper picado y aceite de oliva.

Miniensalada de tomate y ventresca de atún del Dia (sorprendentemente buena, por cierto). Con sal, vinagre, un ajo súuuuper picado y aceite de oliva.

La ensaladilla rusa me encanta… no se tarda mucho en hacerla, a no ser que a medio hacerla te des cuenta de que no queda atún y tengas que bajar a por él, que la mayonesa se te corte ocho veces, y que te ralles igual que yo con la decoración :P

La ensaladilla rusa me encanta… no se tarda mucho en hacerla, a no ser que a medio hacerla te des cuenta de que no queda atún y tengas que bajar a por él, que la mayonesa se te corte ocho veces, y que te ralles igual que yo con la decoración 😛

Esto es lo que voy a cenar hoy viendo el programa de Alberto Chicote. En honor al mismo, le he llamado al plato Eclipse de tortilla de tranchete con canónigos y tomates reales.

Esto es lo que voy a cenar hoy viendo el programa de Alberto Chicote. En honor al mismo, le he llamado al plato Eclipse de tortilla de tranchete con canónigos y tomates reales.

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