Merendar sin Pocoyó

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SSLM. Porque, a veces, las despedidas son necesarias.

Que conste que siempre he sido, y sigo siendo, una firme defensora del “dejarse llevar”. Escribía sobre eso en mi blog Pequenenas hace unos días (aquí) porque, aunque existen muchas teorías y prácticas en cuanto a crianza, el “como le sale a una de dentro” gana en mi casa por goleada.

pocoyoAun así, hay cosas que hago que reconozco que están mal hechas. Y las he empezado a hacer sabiéndolo, que es lo peor. Una de ellas es darle a la peque la merienda mientras vemos los dibujos… y digo vemos porque, aquí donde me veis, al principio disfrutaba más yo con Pocoyó o con Heidi que ella. Pero el que en un primer momento era nuestro mejor amigo, ese niño de azul que habla raro y que tantas perrerías le hace a sus amigos, poco a poco se ha ido convirtiendo en un pequeño dictador o un minidios para Eva… y es que no hay merienda que valga si Pocoyó no viene a bendecirla.

Quiero aclarar que el hecho de que un niño vea los dibujos alguna vez mientras come, cena o merienda, a mí personalmente no me parece para nada algo digno de escandalizarse, aunque hay quien pone el grito en el cielo (link). Yo misma, de pequeña, merendaba viendo el Xabarín Club y nunca jamás he vuelto a merendar igual de bien. Pero una cosa es eso, y otra muy diferente que una niña no quiera oír hablar de comerse el paraguayo o la lonchita de jamón york si no es con Pocoyó dando botes ante sus ojos…

Así que ayer puse en marcha la operación Despocoyízate y empecé a cotillear por internet meriendas divertidas y variadas que puedan interesarle a mi hija más que el pequeño dictador de azul. Encontré este artículo (link) de la web SerPadres y alguna cosa más, como este montón de recetas (link) de PequeRecetas, que por cierto es una web con la que me pasa como con Bricomanía, que siempre pienso “mira tú, esto está chupado, voy a hacerlo”… y luego, dos opciones: o no lo hago jamás, o cuando lo intento hacer no me sale ni parecido y solo consigo dejar la cocina que es más fácil reformarla que limpiarla…

En fin, lo dicho: que hoy intentaremos una merienda nueva, todavía no sé cual… si tenéis sugerencias creativas y ricas, ya sabéis :) Lo que es seguro es que trataré de prescindir de quien vosotras sabéis y de que merendemos sin el show de Pocoyó. Más que nada, porque si vuelvo a ver el episodio del paraguas se me caerán los ojos de las órbitas…

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