Rata de biblioteca

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SSLM. Las segundas partes, a veces, sí que son buenas. También las segundas oportunidades. O las terceras, las cuartas… Y si no, que se lo pregunten a J.K. Rowling, que antes de saltar a la fama con sus obras de Harry Potter estaba en la ruina; o a Disney, que fue despedido de un periódico por “no tener imaginación”. Incluso Van Gogh, uno de mis artistas favoritos, que no vendió más que un cuadro en su vida y hoy en día sus obras valen millones…

Todo esto viene a que yo aún tengo la esperanza de llevarme a casa una de esas Becas Mami que quedan en la despensa, o de que me llamen para ofrecerme el curro de mi vida, o de que finalmente pueda emprender y montar algo que funcione y me apasione… así que voy a contaros en este post otra de las cosas en las que me gustaría gastarme unos eurillos y es en leer. Los libros me vuelven loca, me los compraría todos… el otro día, entré en una librería y me hice una wishlist de los que quiero leer (son tantos que creo que debería empezar a considerar lo del e-book seriamente).

Aquí os la dejo, y ya me contaréis si habéis leído alguno y así me contáis qué tal. Se acerca un mesecillo de pseudo-relax en casa y quiero aprovechar mis 15 minutos de gloria diarios para leer, ¡así que también se admiten sugerencias!

Quédate a mi lado, de Harlan Coben

Quédate a mi lado, de Harlan Coben, no sé porqué me apeteció cuando lo vi. Creo que es porque me atraen las novelas de crimen e intriga, tanto que leo demasiadas y al final acabo emparanoiándome y viendo crímenes e intrigas donde no hay más que gente normal que va a la compra con cara de haber dormido poco…

El tiempo de los héroes

El tiempo de los héroes es la biografía novelada que hace Javier Reverte del general Juan Modesto, uno de los mandos más peculiares del ejército republicano. Reconozco que la temática de posguerra me gusta mucho, es de lo que más he leído y creo que es muy importante que hoy en día leamos y también hablemos de aquellos tiempos.

Después me fui al bosque para acabar con los nazis para siempre

Después me fui al bosque para acabar con los nazis para siempre es el último de los 4 libros que Morris Gleitzman escribió contando la historia de un niño judío de 10 años que escapa de un orfanato buscando a sus padres. De hecho, aún no he leído los otros 3 (Una vez, Entonces y Ahora) y creo que serán mi próxima adquisición.

he derrotado a hitler

He derrotado a Hitler inspiró a Benigni para La vida es Bella… con esto me basta para estar deseando leerlo: un mensaje de esperanza en el marco del espanto que supuso la II Guerra Mundial. La literatura de esa época también es una de las que más me interesan, a pesar de que siempre me pone los pelos de punta y me hace sentir miedo del género humano. Creo que es importante conocer el pasado para no repetir los errores… y este tipo de libros son imprescindibles para eso.

¿Por qué me comprasteis un walkie si era hijo único?

¿Por qué me comprasteis un walkie si era hijo único? A lo mejor no es un librazo, pero reconozco que entre el título y el texto de la contraportada me enamoró: ¿Recordáis a aquel cantante llamado Cuchi Cuchi, el niño prodigio que triunfó en España y en América del Sur durante los años sesenta y setenta? Nosotros tampoco.

Mala farma

Mala farma lleva apeteciéndome mucho tiempo, a pesar de que es un libro que estoy segura de que me envenenará, y nunca mejor dicho…

¡No os rindáis! de Stéphane Hessel

¡No os rindáis! de Stéphane Hessel. Después del 15M y a pesar del desencanto general (y particular) siento muchísima curiosidad por leer el testamento político del autor de Indignaos. A lo mejor hasta me convence de que merece la pena luchar por un mundo mejor.

Llama a la comadrona

Llama a la comadrona describe la vida de una enfermera en el Londres de los años 50. Por lo que me han contado, la autora de este libro, Jennifer Worth, retrata mejor que nadie una sociedad, un tiempo, unas condiciones de vida…

La etica

¿Para qué sirve realmente la ética? es uno de esos libros que debería leer. A Adela Cortina le cogí cierta manía en mis años de universidad: aparecía en todas las asignaturas por una cosa o por la otra. Hoy en día aprecio mucho más su trabajo, y creo que dar a la ética la importancia que merece es la única opción que tenemos para lograr lo que decía antes, que en el futuro no se repitan los errores del pasado… aunque de momento, por lo que vemos día a día, el sistema no parece estar demasiado de acuerdo con mi teoría… ¬¬

Soy Charlotte Simmons

Soy Charlotte Simmons es un libro que tengo desde hace doscientos años y que, hasta hace poco, me negaba a leer porque considero a Tom Wolfe un coñazo de los gordos. Aun así, el otro día lo cogí en plan “venga, a darle otra oportunidad”… y como os contaba, la segunda fue la buena: me tiene enganchada. Eso sí, sigo pensado que lo que Wolfe cuenta en 400 páginas es perfectamente contable en 20.

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