Lugares (cercanos) con feeling

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SSLM. Llevaba muuuucho tiempo con unas ganas tremendas de viajar, de airearme, de salir de A Coruña, de conducir escuchando mi música a todo volumen… Hace un mes conseguí un trabajo semiprecario temporal. Este trabajo semiprecario me ha llevado a recorrerme de cabo a rabo 3 comunidades autónomas en coche, en menos de 3 semanas. Como es lógico, esas ganas de viajar que tenía antes, hoy se han convertido en ganas de estar en mi casa con mi familia y de disfrutar los lugares con feeling que me rodean y que tanto he echado de menos estos días.

Los lugares con feeling son esos que están ahí y nos sirven, sobre todo cuando vivimos en una ciudad, para desconectar un rato el cerebro de coches, aceras, contenedores, cacas de perro pisoteadas, ambulancias ruidosas, envoltorios de plástico revoloteando y maceteros llenos de colillas.

Os dejo aquí una recopilación de algunos de los míos. Venga, a hacer una de los vuestros y a disfrutarlos! 😉

Esta es, vista desde arriba, la tienda de Intermón Oxfam en A Coruña. Llevo años colaborando con esta ONG como voluntaria, y en la tienda tienen cosas preciosas y lo que es más importante, de Comercio Justo. Si hay alguna en vuestra ciudad os recomiendo pasaros por allí, ¡merece la pena!

Esta es, vista desde arriba, la tienda de Intermón Oxfam en A Coruña. Llevo años colaborando con esta ONG como voluntaria, y en la tienda tienen cosas preciosas y lo que es más importante, de Comercio Justo. Si hay alguna en vuestra ciudad os recomiendo pasaros por allí, ¡merece la pena!

Este es el paseo que hay al lado de casa. El sitio perfecto para leer con el carrito aparcado al lado cuando hace buen día.

Este es el paseo que hay al lado de casa. El sitio perfecto para leer con el carrito aparcado al lado cuando hace buen día.

En los meses de verano, entre la maleza están escondidas las moras. ¡Están buenísimas! Yo me paso horas recogiéndolas y termino con las manos y los morros morados. Eso sí, hay que esquivar las arañas como centollos que las protegen...

En los meses de verano, entre la maleza están escondidas las moras. ¡Están buenísimas! Yo me paso horas recogiéndolas y termino con las manos y los morros morados. Eso sí, hay que esquivar las arañas como centollos que las protegen…

Esta es una de las merendolas más riquísimas que existen. Evidentemente no para todos los días... pero el chocolate con churros de las chocolaterías Valor es uno de los caprichos que necesito darme al menos una vez al mes. Creo que el feeling lo tiene el chocolate, más que el sitio en sí, je.

Esta es una de las merendolas más riquísimas que existen. Evidentemente no para todos los días… pero el chocolate con churros de las chocolaterías Valor es uno de los caprichos que necesito darme al menos una vez al mes. Creo que el feeling lo tiene el chocolate, más que el sitio en sí, je.

La casa de mis padres es mi lugar con feeling, mi santuario de la desconexión. Este es el jardín de atrás. No se escuchan prácticamente coches, ni gente... solo pájaros y el río. Sí, es tan bucólico como suena.

La casa de mis padres es mi lugar con feeling, mi santuario de la desconexión. Este es el jardín de atrás. No se escuchan prácticamente coches, ni gente… solo pájaros y el río. Sí, es tan bucólico como suena.

Dicen que cuando se estudia al aire libre se memoriza mejor. Esta es mi mesa de estudio de jardín, y quien dice estudio, dice sentarse a leer o a escribir o a no hacer nada durante un ratito :)

Dicen que cuando se estudia al aire libre se memoriza mejor. Esta es mi mesa de estudio de jardín, y quien dice estudio, dice sentarse a leer o a escribir o a no hacer nada durante un ratito 🙂

Este es uno de los miles de sitios con mar de los que podemos disfrutar en A Coruña y en la costa de Lugo. Sentarse a ver los barcos balancearse, sin prisas, escuchando el sonido del agua… no tiene precio.

Este es uno de los miles de sitios con mar de los que podemos disfrutar en A Coruña y en la costa de Lugo. Sentarse a ver los barcos balancearse, sin prisas, escuchando el sonido del agua… no tiene precio.

Antes, cuando estaba agobiada, cogía el coche y me perdía por carreteras remotas. Una deesas veces hice esta foto... no sé bien dónde fue, pero sé que el rato de desconexión me sentó genial. Ese día, tomé una de las decisiones más importantes de mi vida.

Antes, cuando estaba agobiada, cogía el coche y me perdía por carreteras remotas. Una de esas veces hice esta foto… no sé bien dónde fue, pero sé que el rato de desconexión me sentó genial. Ese día, tomé una de las decisiones más importantes de mi vida.

 

2 Comentarios

    • Blan

      Gracias Maribel! tenía este post pendiente de rescatar de SSLM y aquí está, al reeditarlo me han dado ganas de irme de paseo… 🙂 Un besazo guapa!

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