Socorro…

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Llevo tiempo sin escribir… en parte por vagancia pura y dura y en parte porque, lo reconozco: me está entrando un miedo escénico agobiante donde los haya.

No sé si es normal o si soy yo que, al estar parada y “desocupada”, tengo tiempo de rallarme con todo lo que se cruce en mi camino… el caso es que últimamente solo estoy dos cosas (aparte de gorda, claro): cansada y preocupada. Tengo un cansancio perpetuo, me hormiguean los pies y las manos, me duele la barriga, las costillas, tengo sueño y ganas de llorar, me canso con solo levantarme… en fin, idílico.

Y estoy preocupada. Bueno, no sé si la palabra es esa, más bien es un remix de preocupación y agobio que hasta ahora no había tenido, y mira que pensé que las primeras semanas de embarazo había llegado al tope de ralladura mental y que mi cabeza no pasaría ese límite nunca más…

Eso está muy bien porque, oiga, qué madre no se emparanoya con cualquier cosa que pueda afectar a sus hijos… pero en mi caso, son cosas que pueden afectarle a corto (¿lo pasará Eva mal en el parto?), a medio (¿dormirá bien y no le dolerá nada?, ¿le gustará la guardería?, ¿qué guardería?) e incluso a larguísimo plazo (¿le afectarán los recortes en educación, sanidad, la restricción de libertades y de todo cuanto derecho social había en nuestro país antes de llegar los orcos y cargarse el estado de bienestar?).

También me agobian cosas que me afectan a mí. Algunas, normales: que todavía no lavé las mantas de la minicuna (bueno, esto no me afecta a mí, pero en fin… cosas del síndrome del nido), que me duele la barriga y no sé cómo hacer que pare, que el prepapá no llegue a tiempo de estar conmigo en el parto, o que lo más profundo de mi ser, que me conoce, está plenamente convencido de que, en el momento de parir, no me acordaré para nada de las respiraciones ni de las posturas de yoga que tanto me están ayudando ahora.

Otras preocupaciones son también normales pero más aplazables (y siento ser explícita, pero este es mi blog y me estoy desahogando): ¿me van a salir grietas en los pezones? creo que ese dolor tiene que ser el más espantoso del mundo, no sé si peor que parir, pero de verdad, yo le tengo más miedo… siempre pensé q el simple dolor de pezones cuando hace frío es un dolor a otro nivel, es un dolor que te pone triste… y no sé qué hacer si me salen grietas. ¿Le doy biberón? ¿Me aguanto? ¿Lloro?

Otra: ¿volverá mi piercing del ombligo, y mi barriga en general, a ser la misma? no tengo voluntad para el ejercicio, no la tuve prácticamente jamás y lo más profundo de mi ser (que me conoce bien) sospecha que con un bebé de meses lo último de lo que tendré ganas será de ir a correr… y otra, esta peor: ¿cómo coj… recuperaré los músculos de ahí mismo? ¿Lo conseguiré o veré las consecuencias de una mala recuperación del suelo pélvico a los 60 años, cuando no sea capaz de aguantarme las ganas de hacer pis?

Otra rallada: ¿cómo le diré a las visitas o a los comentaristas bienintencionados, que los habrá por cientos, que necesito por dios santo estar sola y tranquila con la niña y el prepapá durante unos días, sin que me suene el teléfono, me aparezca nadie en casa, o me digan lo que tengo que hacer y cómo lo tengo que hacer o qué hago mal y cómo debería hacerlo? Por suerte, me rodean un montón de personas geniales, pero como dijo King Africa (aquel día que lo encontramos en el aeropuerto de Madrid y nos quisimos hacer una foto con él que al final salió mal porque pasaron por delante unos tíos) “siempre hay un tonto que se cruza” y me da miedo que se me escape un ladrido de advertencia, que se me escapará. Bueno, no: me da miedo el momento antes del ladrido… después de ladrarle a alguien suele largarse por donde vino y dejarme tranquila un rato.

En fin, parece ser que mis hormonas están under pressure, como diría Freddie, y no van a darme tregua hasta que esta criaturita salga de mi cuerpo por donde entró, pero con al menos 3 kilitos más (2,400 gramos la semana pasada 🙂 ).

PD: Otra de mis preocupaciones es que he sido capaz de mencionar a Freddie Mercury y a King Africa en un mismo post que, en principio, iba sobre las ralladas de una embarazada a pocos días del parto. Ole yo.

2 Comentarios

  1. Débora #alatidos#

    Creo que es algo totalmente normal, y máxime, debes concederte la licencia siendo primeriza, pues fíjate que yo sabiendo lo que toca, también estoy sometida a las mismas circunstancias, jejejee.
    Sin embargo, tranquila, yo creo que es cuestión de días o semanas, al menos en mi caso, hasta que decidí dar de lado lo que no me interesaba y me mermaba energías, jejeje. Creo que habrá sido una cuestión hormonal de 10 días, o mental de una semana, lo que me ha durado el llamado síndrome del nido…
    Ahora vuelvo a estar relax, relax y que sea lo que tenga que ser!

    Si aceptas mi experiencia:

    Eva en el parto no lo pasará mal, porque tenemos una naturaleza muy sabia que nos prepara para ello. Y si no lo fuera, ya se encarga la memoria de olvidarlo… A mí se me ha olvidado que me rajaron la barriga, jejeje.
    Eva dormirá, bien o mal, pero lo hará. Y eso es bueno e importante, jejeje, pues el dormir es más importante que el comer. Cuando llegue el momento pues ya lo solucionarás si es que hay que solucionar algo, no? Y dolerle cosas, pues creo que es bueno que a todos nos duela algo, porque es síntoma de que vivimos. Pero existiendo medicinas y educación emocional, las cosas duelen menos.
    De guardería y política, pues nena, si el cambio climático nos lo permite, pues ya veremos, no?
    Lo que no hayas lavado, pues mira, siempre puedes mandar a alguien mientras estás en el hospital a que vaya a lavarlas y tenderlas, jejeje, y así te quitas a esa visita que no te esté alegrando la cara y matas dos pájaros de un tiro.
    Los papás siempre llegan a las cosas, aunque sea tarde, lo importante es que tú, la mamá, vas a estar siempre la primera, jejeje. Para el dolor de barriga, relax, relax, a ver si se te están poniendo los nervios como en los exámenes ahí!
    Y mira, en el parto, ya te saldrá tu propio control o descontrol por donde quieras, y nadie más que tu hija te va a poner nota y será de 10, así que tienes licencia para el insulto, jejej.
    Mira, la teta es la teta, pero no la vida, así que llegado el momento veremos, por qué vas a estar lamentando unas grietas que hasta hace un año no sabías ni que podían existir? Yo no tuve grieta alguna, así que ya saldrá el sol por donde quieras, y si Eva seguirá siendo una niña preciosa con teta natural o artificial.
    Todo vuelve a su sitio, el cuándo?, pues no se sabe, pero fijo que todo vuelve, así que paciencia y consuelo de muchas. Y si nos meamos de mayores, pues, no lo hemos echo ya una vez de pequeños?
    Y luego está el tema de las gafas mentales o los tapones en las orejas… así que si se trata de no ver y no oír, ya tienes un remedio, jejeje.

    En fin, y ahora en serio: muchos besitos de compañera preñá, mucha comprensión y entendimiento y mis mejores deseos para vosotras en estos momentos! Muackis mil!

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